Hola,
El ocho de pentaculos es una carta que muestra la importancia de los detalles. Me parece que hay algo en ese acuerdo que la señora ignora y la carta le está advirtiendo que sea muy cuidadosa con lo que firma. Ella necesita informarse sobre las cláusulas de dicho acuerdo. Supongo que tiene un abogado, pero no sé si es de esos de oficio o es muy inexperto y eso podría marcar la carta. Tristemente, si uno no tiene a su disposición un abogado competente, las cosas no salen bien precisamente por que asesoran mal al cliente para buscar la salida más fácil.
El seis de copas podría hablar del hijo que murió en esas circunstancias de negligencia. No es una carta que uno asocia en principio con dinero, no obstante hay otras cuestiones en juego que determinan la lucha de la madre. No se trata de una simple indemnización sino de la búsqueda de la justicia. Hay cosas que el dinero jamás compra y en este caso es una disputa simbólica. La consultante debe juzgar si eso que la motivo en principio vale la pena hasta llegar a las últimas consecuencias. No soy madre, pero creo que es muy doloroso perder a un hijo en esas circunstancias y no podemos subestimar lo que se haría por el amor filial.
El seis de bastos es un buen augurio. Es una carta de triunfo, victoria, buenas noticias, así como de reconocimiento. También es una carta que habla de orgullo, aunque tenerlo no necesariamente es negativo. Junto con el cinco de bastos, marcaría que ella podría ganar ese juicio sin comprometer lo que ella considera correcto.
Cuando realizo la quintaesencia, considero todas las cartas. En este caso, saldría el carro que anuncia victorias cuando aprendemos a usar nuestro poder personal y a controlar nuestras emociones más primarias. Ella probablemente continuará, pero considero que debe asesorarse mejor o revisar los documentos antes de firmar y con base en ello, tomar la decisión de aceptar o no el trato. Es curiosa también la sumatoria de las tres cartas sin tener en cuenta el cinco de bastos, porque remite al juicio que a su vez reducido conduce a la sacerdotisa. No sé el resto, pero el juicio es una carta que asocio con protección divina que trasciende el plano terrenal, un llamado que uno no puede eludir. Si la señora no puede conformarse con esas condiciones del trato, es porque en el fondo su intuición está guiándola y debe escucharla.
Un saludo