Mailen, la primera carta no es El Ermitaño, es La Estrella, pero desde ya te puedo decir con total seguridad que nadie lo tomó para cotillear que había, las únicas personas a las que yo se lo podría haber dado o ellos lo podrían haber cogido son mi madre y mi hermano, y ninguno de ellos lo haría a menos que fuera para buscar algo suyo que tuvieran dentro o porque yo se lo diera para pasarles algún tipo de información o documento. Robarlo nadie lo ha robado, creo que puedo asegurarlo, porque en mi casa desde que lo vi la última vez, creo recordar que nadie vino de visita, pero las personas que entran en mi casa son de mi familia y ninguna de esas personas se lo llevaría, creéme. Nadie me ha sacado de mi casa para sustraerme nada.
Ay, ahora que estoy aquí, se me olvidó decirte, Agueda, que en mi coche es imposible que esté, por lo menos de mi mano, porque hace mucho tiempo que no cojo el coche para nada, la que lo suele utilizar es mi madre.