Hace 3 meses tuve una fuerte caída paseando por un parque y me rompí un hombro. Un hombre desconocido para mí me levantó con mucha suavidad, llamó a la ambulancia para llevarme al hospital y a la policía para hacer el atestado. Y se ofreció como testigo en caso de juicio. Cuando me encontré un poco mejor fui a verle (tiene un bar, que por demás se llama Bar Tranquilo) y me encontré con una persona superamable, mayorcete, rubio y ojos azules. Todo él respiraba bondad. Cuando le dí la mano sentí una corriente de calor.
Cuando llegué a casa sentí como que un ángel había llegado a mí en ese momento de mi caída para ayudarme. Es una cosa que la tengo guardada en el alma, una experiencia enriquecedora. Volveré a visitarle. ¿Hay o no hay ángeles en nuestra vida? Yo digo que SI, tengo la prueba.
Cuando llegué a casa sentí como que un ángel había llegado a mí en ese momento de mi caída para ayudarme. Es una cosa que la tengo guardada en el alma, una experiencia enriquecedora. Volveré a visitarle. ¿Hay o no hay ángeles en nuestra vida? Yo digo que SI, tengo la prueba.