Yo empecé con la baraja española porque la utilizaba una amiga, me interesé en el tema, y busqué información en internet al respecto, que fue bastante accesible: en una semana me la aprendí y le realicé una tirada a modo de prueba a un amigo, quien me dijo que le dí en el clavo a todo. De esto ya van casi ocho años. Quise aprender Marsella, pero me resultó muy complicado debido a la riqueza de las cartas, y desistí enseguida.