Alguien que se aprovecha de una situación en beneficio propio. Ese Rey de Copas tal vez peca de regodearse demasiado en sí mismo, de buscar el placer. O también podría ser al revés, alguien que se aprovecha de él... Con el Siete de Espadas tanto se puede hablar de la persona perjudicada como de la que hace el daño.