Cuando me mudé a mi nueva casa tuve varios encuentros con un espíritu. Era alguien que correteaba por el pasillo. Yo apenas alcanzaba a verlo. Escuchaba sus pasitos. Pasaba deprisa por delante de mí y se metía en un cuarto. Cuando iba a ver quién era, no había nadie. Me pasó dos o tres veces. Al final hice una limpieza con agua con sal y vinagre, le puse una vela blanca y quemé palosanto, pidiendo que encontrara su camino y logré que se fuera.
Cuando era niña me pasaba más frecuentemente. En la edad adulta esta fue la única vez.
He de decir también, que nunca he sentido temor cuando me ha ocurrido. Es más una sensación de pelos de punta. Ah y los animales de la casa se erizan y gruñen. Para mi por eso no hay duda de que son espíritus. Porque los animalitos también lo perciben
Editado por Tataria 27-12-2022, 09:39