Te leo y en verdad coincido contigo, este mundo es un arma de doble filo que si no sabes manjar, puedes caer en fantasías que te llevan a decepciones. Creo que muchas personas hemos pasado por ahí, hasta llegar al punto de decir: el tarot no me sirve, no me responde, etc etc.
Pero creo que cuando se comprende, tiene un lado fascinante y muy positivo. Cuando se usa como una herramienta y no como una forma de saber todo lo que pasará en tu vida, con el fin de querer controlar y no simplemente dejar que la vida te suceda.
Por eso mismo, sí hay una responsabilidad de teraputa-tarotistas-chamanes o como le quieran llamar. Así como dices, las palabras pueden tener un efecto determinante en los consultantes y no es para tomarse a la ligera, aunque los consultantes también deben tomar la responsabilidad sobre el acto de consultar.
Y es feo, pero muchas veces este mundo es el ideal para alimentar obsesiones o fantasías.
Y coincido totalmente contigo sobre la frase de Kundera. El problema es que el amor se ha malentendido por todos esos conceptos que nos han vendido de él, como si el amor fuera el culpable de toda desgracia cuando en realidad es la energía más bella que tenemos en este mundo. El amor nunca te lastima, lo que lastima son otras cosas que no tienen que ver con él.
Pero creo que cuando se comprende, tiene un lado fascinante y muy positivo. Cuando se usa como una herramienta y no como una forma de saber todo lo que pasará en tu vida, con el fin de querer controlar y no simplemente dejar que la vida te suceda.
Por eso mismo, sí hay una responsabilidad de teraputa-tarotistas-chamanes o como le quieran llamar. Así como dices, las palabras pueden tener un efecto determinante en los consultantes y no es para tomarse a la ligera, aunque los consultantes también deben tomar la responsabilidad sobre el acto de consultar.
Y es feo, pero muchas veces este mundo es el ideal para alimentar obsesiones o fantasías.
Y coincido totalmente contigo sobre la frase de Kundera. El problema es que el amor se ha malentendido por todos esos conceptos que nos han vendido de él, como si el amor fuera el culpable de toda desgracia cuando en realidad es la energía más bella que tenemos en este mundo. El amor nunca te lastima, lo que lastima son otras cosas que no tienen que ver con él.