Hola,
Desde mi punto de vista, el tarot y cualquier tipo de mancia involucra un intercambio de energías. El tarotista es un canal entre el tarot y la persona que hace la pregunta. Es el traductor de un mensaje. Dicho esto, si la persona que consulta tiene una energía baja y el tarotista no sabe cómo protegerse, este se "cargará". Puede ser algo tan simple como que el consultante tenga problemas muy complicados en el momento que hace la consulta y esa energía puede afectar si no se sabe cómo lidiar de manera correcta con esta.
Por otra parte, acceder a cierta información también desgasta, sobre todo si proviene de fuentes de consciencia no tan dotadas de luz (por decirlo de una forma). Así como hay tarotistas que hacen su trabajo para servir a otros, existen aquellos que lo usan para manipular y sacar ventaja de las debilidades humanas. El tarot puede ser usado para el bien o para el mal, por lo cual se debe tener cuidado y respeto. No es un juego.
Para evitar esto, pienso que lo mejor es saber protegerse a nivel aurico y de los cuerpos sutiles, especialmente si uno es de por si muy sensible a las energías externas. Hay personas que por ejemplo, entran a una sala y saben quién está de mal humor sin hablar con la persona. Es ese tipo de sensibilidad que nos puede hacer propensos a mayor desgaste. Tampoco es conveniente usar el tarot si uno está enfermo o no se está de muy buen humor, porque podría influenciar la tirada y el cansancio se incrementa.
Otra parte del problema es la adicción del tarot. Hay gente que se la pasa todo el día preguntando lo mismo, una y otra vez. Creo que es importante aprender discernir a quién se le presta la ayuda y los conocimientos, porque existen personas que son tóxicas y nos roban el tiempo y la energía. Se enganchan tanto con el asunto que es mejor mantenerlos a raya.
Lo importante es aprender a protegernos y limpiarnos. Cada uno tiene su método y puede tomar un rato aprender, pero vale la pena ensayar hasta encontrar el más indicado.
Saludos