ley del espejo: lo que vemos en los demás es en realidad un reflejo de lo que tenemos dentro nosotros mismos, y que por lo tanto si queremos ser felices, nuestra felicidad no depende de los demás.
Así que antes de tachar a alguien de desequilibrado y tóxico miremos lo que hacemos mal...
Me equivoqué, más veces que acerté pero mi piel siempre supo que él era de ella y ella era de él. Ella era de él, piel sobre piel. (Piel sobre piel, macaco).