Es alguien que está muy desilusionado o lamenta la felicidad perdida. Vamos, que ve el vaso medio lleno. De todas formas no desespera porque el caballo de oros es un tipo práctico que, aunque se mueve lento como una tortuga, evalúa concienzudamente qué oportunidades tiene a futuro.
Docente de día y tarotista wanabe de noche (es un hobby, no cobro ni acepto compensación alguna)