Y después de cuatro años... tengo la respuesta.
Ha pasado una cosa de lo más curiosa, durante estos años le he estado haciendo tiradas a una persona que trabaja en esta empresa, y durante todo ese tiempo veía un corte con este lugar, en principio era muy incoherente porque tiene un contrato indefinido y lleva muchos años, así que el despido parecía una cosa como de ficción y que se fuera casi que también por su situación material, pero le salía una y otra vez; hace un par de semanas le hice la última y lo mismo, se veía que ella no se quedaba sin trabajo pero las cartas hablaban de un fin con su empresa y muchos cambios dentro de ella. Bien, resulta que la empresa, que tiene dos sucursales, no es exactamente que cierre, es que desaparece, cambia de nombre y de dueños, a los trabajadores los tienen que indemnizar casi como si fuera un despido para continuar en su puesto pero con la otra empresa, digo casi como un despido porque el tema de la antigüedad se mantiene. Así que sin cerrar cierra, ¡a-lu-ci-nan-te!