Ja, ja, ja, empiezo por lo más gracioso y terminaré con lo mejor. Si, escribía, sobre todo poesía, y me publicaron un libro en una editorial de esas de autopublicación para tener mis poemas en papel, también escribía relatos, empecé alguna novela, empecé a escribir un libro de tarot, etc., me lo habéis dicho ya dos personas en un breve plazo de tiempo. No ahora, pero más adelante sí he pensado que me gustaría mucho escribir el libro sobre Marsella, pero como no tengo la idea clara y ni siquiera Marsella y yo nos conocemos todo lo que nos tenemos que conocer, eso si es será más adelante, ahora tengo mi mente centrada en otro objetivo, pero tiene que ver también con la escritura, las cartas, y el aprendizaje, que es lo que me gusta a mí. Le decía a mi madre el otro día que iba a escribir uno sobre todo lo que había aprendido de trabajar con el pensamiento, y todas esas cosas, y mi madre que de habitual no es muy lanzada que digamos me sorprendió diciendo, sí, como la del Secreto jajjajaj.
Sobre la enfermedad y lo de tu madre, claro, lo entiendo, pero sería bueno que te sentaras con ella y trataras de explicarle tu punto de vista, que tú eres consciente de lo que hay pero que no quieres ni estar pensando en ello ni que te lo recuerden, que ya haces lo que tienes que hacer para que se resuelva, y que preocuparse por ello y que te preocupen no va a servir de ayuda para que mejores y rápido, sino todo lo contrario, seguro que si se lo explicas de esta manera como mínimo lo que hace ahora lo hará en menos ocasiones. Te digo esto porque lo he comprobado en mí y con otros, si uno pasa demasiado tiempo pensando en «tengo esto», «me duele aquello», acaba focalizando su atención en aquello y solo piensa en eso, con lo que puede conllevar de sentirse peor, a mí me ha pasado cuando tenía dolores muy fuertes, sin embargo, si uno en la medida de lo que puede se ve como una persona sana y no piensa en lo que tiene, auqnue pueda parecer mentira el estado de la persona mejora, y auqnue haya quien no crea esto, simplemente con la mejora anímica de no estar pensando en la enfermedad ya es bastante para sentirse mejor aunque sea emocionalmente. Haz algo por mí, Nube, busca por internet el libro de Louise Hay, Sana tu cuerpo, y El gran diccionario de las dolencias y enfermedades, de Jacques Martel, los encontrarás en pdf, mira en cada uno de ellos la enfermedad que tienes y a qué está asociada, y si ves que corresponde con la realidad trabaja esa área en tu vida; en mi caso y en los casos cercanos a mí siempre ha correspondido.
La ley de la atracción, la biodescoficación, el tarot evolutivo, etc., todas estas cosas que parecen tan novedosas no lo son, tienen cientos y cientos y cientos de años, lo que sucede es que es ahora cuando parece que están empezando a extenderse de una manera más amplia para que las personas las conozcan. Yo siempre recomiendo libros que sin ser para mí los mejores son sencillos, prácticos y entendibles, pero para mí el libro de los libros es El Kybalion, si uno lo lee y reflexiona sobre lo que cuenta quedará maravillado. La ley de la atracción es sólo una de las leyes.
Un último consejo, Nube, no hables de tu enfermedad excepto cuando sea necesario, vive en la medida de la posible como si no existiera, que conste que todo lo que digo lo digo en base a mis experiencias, casi siempre propias, voy a decir algo que no quisiera decir y que nunca voy a repetir para que me entiendas, tengo varios asuntos de salud en estos momentos, algunos de ellos bastante serios, más de uno puede en cualquier momento terminar en algo muy grave, no he llegado a la excelencia de convecer al 100% a mi mente de que no existen, pero si el día tiene 24 horas al menos en 23 horas y media cuando no 24 yo soy una persona sana. Mi estado de salud ha mejorado considerablemente, no podía comer, lo vomitaba todo a veces hasta que me quedaba inconsciente, literalmente, porque mi cuerpo estaba exhausto, pasaba mis días en la cama sin poder moverme, tenía unos dolores casi insoportables, los médicos me diagnosticaron mal, me medicaron para lo que no era, etc., eso pasó no hace tanto meses, y ahora estoy escribiendo sentada en una silla, pudiendo hacer casi todo lo que quiero, con un estado de ánimo completamente diferente. La enfermedad no es un enemigo es un aviso, una llamada, y en muchos casos cuando es algo bastante extremo o complicado una transformación. Así que aprovéchala, es una oportunidad para que cambies o mejores algo en tu vida que es necesario para ti, es un regalo encubierto :beso:.