Es importante lo que señalas:
una tirada puede mostrar cartas negativas y aun así terminar en un examen aprobado…
y también puede mostrar cartas positivas y que finalmente no ocurra nada de lo vaticinado.
Como suelo decir, el tarot no es una sentencia: es un mapa de probabilidades.
Y una buena lectura siempre contempla ambos lados de la balanza.
Para explicarlo, uso un ejemplo muy simple:
? El vaso a la mitad
Hay personas que te dirán:
—“Está medio vacío.”
Y otras que dirán:
—“Está medio lleno.”
Pero para mí, lo más lógico es contemplar las dos posibilidades a la vez.
Porque el vaso no es solo una cosa ni la otra:
es ambas al mismo tiempo, y depende de los ojos con los que lo mires.
En una lectura ocurre igual.
✦ Cómo influyen las emociones en la lectura
A nivel energético, una persona puede sentir:
que va a suspender
que no está preparada
que no confía en sí misma
Y esa percepción interna —aunque no sea la realidad—
se refleja en las cartas como un “vaso medio vacío”.
No es un destino.
Es un estado emocional proyectado en la lectura.
Y cuando tenemos ilusiones ocurre lo contrario:
vemos el vaso medio lleno
sentimos esperanza
imaginamos el mejor resultado
Pero la realidad también contiene la otra mitad del vaso.
Por eso, como tarotista, es fundamental no quedarse solo con lo positivo,
ni tampoco solo con lo negativo.
La realidad es un conjunto de ambas cosas.
✦ Luces y sombras: por qué las dos son necesarias
Por eso yo trabajo con cartas invertidas,
o incluso sin invertirlas,
pero siempre contemplando luces y sombras.
Porque una lectura completa no es:
“todo irá bien”
ni
“todo irá mal”
sino:
“Esto puede ir bien, pero también existe esta otra posibilidad.
Y ambas deben ser consideradas.”
✦ El verdadero propósito del tarot
A modo de resumen:
A veces, cuando deseamos algo,
también debemos contemplar la posibilidad de que no ocurra,
y preguntarnos:
¿Qué haría si no sucede?
¿Cuál sería mi plan alternativo?
¿Qué puedo aprender de esta posibilidad?
Y al revés:
Puede que todos te digan que vas a suspender,
pero lo que el tarot realmente quería mostrar era:
un aprobado justo, un resultado modesto,
algo que no te hará sentir orgullosa,
pero que sigue siendo un aprobado.
El tarot no engaña.
Pero sí refleja percepciones, miedos, ilusiones y estados internos
que pueden distorsionar la interpretación si no se miran con equilibrio.
una tirada puede mostrar cartas negativas y aun así terminar en un examen aprobado…
y también puede mostrar cartas positivas y que finalmente no ocurra nada de lo vaticinado.
Como suelo decir, el tarot no es una sentencia: es un mapa de probabilidades.
Y una buena lectura siempre contempla ambos lados de la balanza.
Para explicarlo, uso un ejemplo muy simple:
? El vaso a la mitad
Hay personas que te dirán:
—“Está medio vacío.”
Y otras que dirán:
—“Está medio lleno.”
Pero para mí, lo más lógico es contemplar las dos posibilidades a la vez.
Porque el vaso no es solo una cosa ni la otra:
es ambas al mismo tiempo, y depende de los ojos con los que lo mires.
En una lectura ocurre igual.
✦ Cómo influyen las emociones en la lectura
A nivel energético, una persona puede sentir:
que va a suspender
que no está preparada
que no confía en sí misma
Y esa percepción interna —aunque no sea la realidad—
se refleja en las cartas como un “vaso medio vacío”.
No es un destino.
Es un estado emocional proyectado en la lectura.
Y cuando tenemos ilusiones ocurre lo contrario:
vemos el vaso medio lleno
sentimos esperanza
imaginamos el mejor resultado
Pero la realidad también contiene la otra mitad del vaso.
Por eso, como tarotista, es fundamental no quedarse solo con lo positivo,
ni tampoco solo con lo negativo.
La realidad es un conjunto de ambas cosas.
✦ Luces y sombras: por qué las dos son necesarias
Por eso yo trabajo con cartas invertidas,
o incluso sin invertirlas,
pero siempre contemplando luces y sombras.
Porque una lectura completa no es:
“todo irá bien”
ni
“todo irá mal”
sino:
“Esto puede ir bien, pero también existe esta otra posibilidad.
Y ambas deben ser consideradas.”
✦ El verdadero propósito del tarot
A modo de resumen:
A veces, cuando deseamos algo,
también debemos contemplar la posibilidad de que no ocurra,
y preguntarnos:
¿Qué haría si no sucede?
¿Cuál sería mi plan alternativo?
¿Qué puedo aprender de esta posibilidad?
Y al revés:
Puede que todos te digan que vas a suspender,
pero lo que el tarot realmente quería mostrar era:
un aprobado justo, un resultado modesto,
algo que no te hará sentir orgullosa,
pero que sigue siendo un aprobado.
El tarot no engaña.
Pero sí refleja percepciones, miedos, ilusiones y estados internos
que pueden distorsionar la interpretación si no se miran con equilibrio.
